EL CAMINO DE SANTIAGO EN ÁVILA

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TERCERA  ETAPA:  (OPCIÓN B) .- SAN BARTOLOMÉ DE PINARES  – ÁVILA  . 25'500 km.

 

               Avila

Iglesia de Santiago en Ávila

ASFALTO. 0 m. Salimos de San Bartolomé de Pinares por la ctra. AV-503, seguir recto.

684 m. TIERRA. A la dcha. coger camino de hormigón que nos lleva al campo de fútbol.

900 m. El campo de fútbol, queda a nuestra izda. Y al final giramos a la izq. bajando, pasamos por una fuente y en el próximo cruce a la derecha.

2.000 m. Cruzamos un portón abierto con rejas en el suelo, seguir recto.

2.900 m. ASFALTO. Puente sobre el arroyo Gaznatilla.

3.540 m . cruzar puente medieval de El Herradón. Inmediatamente girar a la derecha y seguir recto, junto al arroyo, al finalizar la calle, hacer un giro izquierda-derecha, para continuar por una Carreterilla asfaltada. A unos 300 metros se pasa por una ermita, a la izquierda.

(SIG) 3.585 m. en la Iglesia, seguimos hacia la drcha. hasta el final del pueblo.

3.760 m. últimas casas de El Herradón, seguir recto.

TIERRA. 4.130 m. dejar la carreterilla asfaltada y girar a la izquierda, por un sendero, hacia arriba. El giro se hace justo donde el arroyo pasa por debajo de la carretera. Continuar  el sendero hacia arriba hasta llegar a una valla de piedra. El sendero sigue junto a la valla.
Aquí hay dos variantes: 1ª).- llegar por el sendero hasta la Carretera y continuar por ella.(sólo la recomendamos para bicicletas) 2ª).- seguir por el sendero, que va paralelo al arroyo. Se cruza la carretera por debajo de un puente y continuar el camino de tierra, siempre paralelo al arroyo, a su derecha.
Se continúa el camino, subiendo, hasta llegar a una valla de piedra, paralela a la carretera. Saltarla, subir la pequeña cuesta,  y acceder a la Carretera , en el punto más alto del Puerto del boquerón (1.315m.). Se ve el cartel que lo anuncia.
Seguir la Carretera adelante.

 

5.200 m. la vaguada se bifurca en dos, girar  por la izquierda.

5.648 m. nos incorporamos a camino hacia la drcha. Seguir recto.

5.940 m. viene camino por la izda. seguir recto

6.390 m. Trifurcación, seguir recto.

6.790 m. cruce con pequeño camino de izda. Dcha., seguir recto camino grande, aunque hacía la dcha también se llega.

6.930 m. nos incorporamos a camino hacía la dcha, seguir recto

7.140 m. bifurcación, seguir por la derecha.

7.430 m. bifurcación, seguir por la derecha.

7.850 m. granja y nave agrícola y ganadera, abrir puerta metálica y cerrarla.

ASFALTO. 8.000 m. abrir puerta de hierro y cerrarla y estamos en la ctra. Puerto de El Boquerón de 1.315 m.s.n.m. , girar a la izqda. por la carretera.

12.200 m. gravera de la fábrica de triturados, seguir carrretera

TIERRA. 18.120 m. Natural Golf Ávila y pasado el Fóntecruz Ávila Golf Hotal, coger camino a la izq.

18.800 m. Puente romano de Romanillos y a continuación a la derecha cementera

ASFALTO. 23.400 m. entramos en Ávila por la Avda. de la Juventud, (Albergue Juvenil Arturo Duperier) recto por Plza. Grranada, Jesús del Gran Poder, giramos a la izda por Pza. de las Losillas, recto por calle San Jose.

24.775 m. Iglesia de Santiago (se unen las dos opciones). plaza de Santiago, girar a la izq  por Francisco Gallego girar hacia la dcha y subiendo por calle Bajada del Peregrino , Paseo del rastro (al lado las murallas) girar a la izda. Por San Segundo y entramos a la ciudad amurallada por la Puerta del Alcázar, recto por calle don Jerónimo, Plaza de José Tomé, girar hacia la dcha, por C/ Alemania, girar hacia la izq. por Reyes Católicos, (recto Plaza de la Catedral), Plaza del Mercado Chico, Ayuntamiento de Avila, recto por Calle de Vallespín, hasta la Puerta del Puente, y salimos de la ciudad amurallada y enfrente tenemos el Puente Romano.

25.550 m. Plaza del Mercado Chico, Ayuntamiento de Ávila

    Ávila de los Caballeros. Es la capital de provincia situada a mayor altitud (1131 m.). Fue declarada por la UNESCO en 1985 patrimonio cultural de la humanidad. Es definida por un viejo tópico "tierra de cantos y de santos". De su patrimonio histórico-artístico (que seria imposible describir en su totalidad) cabe destacar el recinto amurallado que se empezó a construir en el s. XI, utilizándose sillares romanos y restos de fortificaciones anteriores tiene un recorrido de 2560 m. La Catedral de San Salvador, una de las primeras de estilo gótico de la península, se comenzó a construir hacia el año 1091 y la obra se dio por terminada durante el obispado de Sancho Dávila (1312-1353). La iglesia de San Vicente comenzó a construirse a comienzos del siglo XI, extramuros de la ciudad, sobre el solar donde sufrieron martirio los hermanos Vicente, Sabina y Cristeta en el 307 cuyo sepulcro se encuentra en el interior, Este sepulcro esta calificado como "la más magnífica de las tumbas románicas de España", son numerosas las leyendas de este templo entre ellas citaremos; la que se cuenta de un judío que contemplaba, gozoso, los restos descuartizados de los cadáveres de los santos, fue atrapado por un monstruoso reptil, del que sólo pudo escapar, prometiendo edificar en honor de los mártires una capilla, hoy todavía se señala esta guarida. La iglesia de San Andrés la más antigua de la ciudad, de estilo románico. La de San Segundo del Río o de Adaja conserva restos románicos en sus ábsides y en la portada del s. XII. Su interior, reformado en 1519, alberga la estatua orante del titular, tallada en alabastro por Juan de Juni hacia 1572. San Segundo según la tradición fue uno de los Siete Varones Apostólicos, a quienes Santiago les encomendó la fundación de las primeras diócesis de España, correspondiéndole a San Segundo la de "Abla"
La de San Pedro que se comenzó en estilo románico y se continuó en estilo gótico.
    La iglesia de San Nicolás que se consagró en 1198, y conserva rasgos de la fábrica románica. La capilla de Mosén Rubí de Bracamonte, la iglesia de San Juan, en donde se conserva la pila bautismal gallonada donde fue bautizada Santa Teresa de Jesús el en 1575 y un sin fin de iglesias y conventos más relacionados con Santa Teresa.

    De los monumentos civiles destacar la casa de los duques de Valencia, la casa de los Bracamontes, el palacio del marqueses de Velada, la casa de Blasco Nuñez Vela, virrey del Perú, convertida en Palacio de la Audiencia, y un largo etc. Destacar por ultimo la iglesia de Santiago, de la que cuentan algunas crónicas, que en ella es donde el conde D. Ramón armó caballero al famoso Nalvillos llamado también "el Cid de Ávila", y que también fue aquí donde se reunieron las primeras hermandades, que posteriormente se integraron a la Orden de Santiago. Es de origen románico, fue reconstruida en estilo gótico en el s. XVI, en su muro meridional se conserva un balcón que dicen pertenecer a una cárcel de privilegio, desde donde oían misa los caballeros de la Orden de Santiago que se hallasen en prisión. La torre del s. XVI se desplomó en 1803 siendo reconstruida pocos años después. El retablo mayor renacentista, conque fue sustituido uno gótico del que se conserva una tabla, es de cuadros y tallas, la central del Santo a caballo, en su sacristía hay un cuadro con la Virgen del Pilar y Santiago con sus discípulos en torno suyo. En el año 1558 aparece una cofradía, fundada por Doña Urraca Briceño, que reunía bajo el patronazgo del Apóstol 68 caballeros.
   
Ávila contó con más de cinco hospitales que se refundieron en uno, hoy se puede ver la fachada del hospital de Santa Escolástica. En 1487 se funda, por Juan Rodríguez de Logro, el hospital de Santiago, bajo un patronato cuyas cuentas se conservan en el archivo parroquial de San Juan.
    En la ciudad también había una fuente pública con el nombre de Santiago y hay un barrio muy antiguo conocido como el Arrabal de Santiago.
    Según la tradición Ávila es la "Obila" fundada por "Hercules egipcio, quinientos noventa años después del general diluvio" y su hijo Alcideo cuya madre se llamaba Ávila.  

AVILA

Avila, es una de las pocas ciudades de España, declarada por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra en el centro de la península ibérica. Tiene un enclave privilegiado, a 115 km de la capital de Madrid, a 97 km de Salamanca y a 110 km. de Valladolid,  y 130 km de Toledo, con una comunicación entre estas provincias bien por tren y  autobús.
  El alma de la ciudad está ligada a sus murallas, donde subyacen sus orígenes, vínculo que une a los abulenses no sólo con su entorno físico sino también en el tiempo, dotando de homogeneidad a las diferentes generaciones.

Catedral.
  La construcción de la catedral de Ávila, iniciada a mediados del siglo XII por el arquitecto Fruchel sobre la primitiva iglesia románica de San Salvador, no terminó hasta bien entrado el siglo XIV. Por eso, en ella alternan diversos estilos: desde el románico de formas macizas en la cabecera y girola, hasta el gótico incipiente, con influencias francesas y cistercienses, de las naves principales, el crucero y las torres (una de ellas sin acabar).
 El ábside principal está ensamblado en la línea defensiva de la muralla, lo que prueba su doble condición de fortaleza y templo.

                El crucero, iluminado por rosetones y vidrieras de los siglos XV y XVI, acoge el coro atribuido al maestro Cornelius, que plasmó su arte sobre madera de nogal.

                El altar mayor presenta un magnífico retablo del siglo XVI realizado por Pedro Berruguete, Juan de Borgoña y Sta.Cruz. El sagrario de alabastro, con escenas de la Pasión, se atribuye a Vasco de la Zarza.

  Murallas      Las murallas de Ávila son mucho más que un simple aparato bélico. En realidad, son como un libro; un libro donde se refleja la historia de Ávila y de sus gentes que te invitamos a recorrer. Constituyen un factor activo determinante en la configuración del urbanismo de Ávila y en la distribución del espacio urbano de los diversos grupos sociales que  aquí habitaron. Reflejan de manera original y sugerente las grandes cuestiones que siempre ocuparon los afanes de las colectividades; el poder, la riqueza, el honor ...
          Las murallas se levantaron sobre las antiguas murallas romanas, destruidas por el rey Tarik en el año 714, para su construcción se aprovecharon algunos de los materiales de la necrópolis, abarcan un perímetro de 2,5 kilómetros, cuentan con 88 soberbios torreones y 9 puertas de acceso a la ciudad, y alcanzan una altura medica de 12 metros con un espesor de 3 metros en algunos de sus flancos.
           La construcción de las murallas, llevada a cabo durante la repoblación de la ciudad en el siglo XI, fue encomendada a don Raimundo de Borgoña por su suegro, el rey de Castilla don Alfonso VI.  En ellas pueden apreciarse las huellas mudéjares de la época, representadas por las numerosas grecas de ladrillo y cal, dispuestas en espiga.
   
      La excelente conservación de las murallas que circundan mi ciudad, las han convertido en el símbolo más emblemático de Avila.
                Además su reciente habilitación ha mejorado ostensiblemente el atractivo del recorrido que discurre por un tramo de su adarve, desde el Cimorro hasta el primer cuerpo del lienzo sur.

El Cimorro de la Catedral
               La actual catedral se comenzó entre 1160 y 1180, cuando la muralla llevaba varias décadas construyéndose. El ábside o cabecera de la catedral, conocido por los abulenses como cimorro, está entestado en la muralla formando uno de los elementos más fuertes de todo el conjunto defensivo. La parte externa del cimorro, la que da a la calle de San Segundo, es un forro añadido a finales del siglo XIV que ocultó los absidiolos y reforzó el carácter militar del templo. El cimorro posee tres barreras sucesivamente más altas   de almenas, la más externa de la cuales forma un matacán corrido dotado de gigantesca almenas y de una galería por la que los soldados hacían la ronda.
           Según la tradición, los abulenses hicieron asomar desde estas almenas al hijo de doña Urraca (el futuro Alfonso VII) para que desde abajo lo viera Alfonso el Batallador, su padrastro, ya que no se fiaban de sus intenciones. El rey aragonés, ofendido por la desconfianza ejecutó a 60 rehenes dando origen a la leyenda de las Hervencias.
   
      El carácter defensivo de la catedral no se limita al cimorro; las almenas estás presentes en numerosos puntos del edificio. No se trata de un mero recurso estético sino que, al ser un lugar relativamente vulnerable, se exigían defensas reforzadas.

Puerta del Alcázar

                Se trata del elemento más solemne del conjunto defensivo. Presenta dos inmensas torres unidas en su parte superior por un espectacular puente, único entre las murallas europeas y cuya función primordial fue la de reforzar la protección de la puerta. A sus costados sobresalen dos mensulones, que servían de apoyo para un cadalso de madera desmontable o como pieza del puente levadizo. Hubo además otros complementos defensivos hoy desaparecidos, como el foso o cava y la barbacana, barrera de poca altura que servía para impedir que las máquinas de guerra rodantes se pudieran acercar a los muros y para dificultar las labores de zapa de los sitiadores.

                Esta puerta ha sido restaurada en numerosas ocasiones. La restauración de 1907, obra de Repullés, dotó al conjunto de unas almenas que nunca tuvo y que imitan a las de la Puerta de San Vicente.

                En la mentalidad colectiva medieval las puertas simbolizan franqueza, alianza entre quienes vienen de fuera y quienes viven dentro. También significan peligro y vulnerabilidad, por ser el contacto con el mundo exterior.

  Mercado grande y Mercado Chico

                Desde el siglo XIII está documentada la existencia de los mercados Grande y Chico. Ambas plazas contaban con soportales con el objeto de facilitar las actividades comerciales. En 1518, en el Grande se sustituyeron los pilares de madera por otros de piedra.

                Estas plazas tenían como principal razón de ser el realizar en ellas el mercado semanal donde se intercambiaban productos de primera necesidad a la vez que se vendían mercancías venidas de lejos. Durante muchos años los reyes concedieron a Ávila el privilegio de tener mercado franco. Desde la baja Edad Media en estas plazas y en el coso de San Vicente, se celebraban las corridas de toros, para lo cual se montaban unas talanqueras de madera y se alquilaban los balcones de las casas particulares. También se organizaron en ellas festejos y celebraciones extraordinarias, tales como la recepción ofrecida al Emperador Carlos V en 1534 (Mercado Grande) o la decapitación en 1591 del noble Don Diego de Bracamonte acusado de distribuir en la ciudad unos panfletos anónimos contra la política fiscal de Felipe II (Mercado Chico).

                A finales del siglo XV se instalaban frente a la iglesia de San Pedro los tablados donde, bajo la presidencia de Torquemada, la Inquisición celebraba sus Autos de Fe contra los judeoconversos.

Iglesia de Santiago.

   En el lienzo sur de Ávila, se alza la torre octogonal de Santiago a cuyo alrededor se acurrucan las casas del arrabal del mismo nombre. La iglesia actual es del siglo XVI pero conserva elementos de una románica anterior que tuvo gran importancia en el Ávila medieval: según la tradición allí se enterraron algunos de los adalides más importantes de la ciudad como Nalvillos, el que casó con Aja Galiana, o como Gómez Ximeno, vencedor de 25 batallas contra la morisma. Era la sede de la poderosa Orden de Santiago (todavía se conserva la tribuna desde la que oían misa los caballeros de la Orden que se hallaban en prisión) por lo que abundan las conchas en todo el edificio.  A pesar de estar dedicada a Santiago matamoros, era la iglesia que señoreaba la morería. Efectivamente, en este soleado barrio se fueron asentando a la largo de la Baja Edad Media los mudéjares abulenses, quienes compartieron vecindad con los campesinos que se trasladaban a vivir en la ciudad y cultivaban las huertas cercanas. Los mudéjares (musulmanes que vivían en territorio gobernado por cristianos) eran laboriosos y pacíficos. Se dedicaban a las actividades de la construcción (alarifes, carpinteros...) y al pequeño comercio.


Monasterio de Sto. Tomás

   
       Extramuros de la ciudad  se encuentra este magnífico monasterio de marcado estilo gótico isabelino, fundado entre los años 1482 y 1493.
               Fue palacio de los Reyes Católicos y dentro se encuentra la sepultura (hoy día, cenotafio del único hijo varón que tuvieron los Reyes Católicos, D. Juan). En el  interior destacan especialmente los claustros, dos de los cuales pertenecen al conjunto monacal. El tercero alberga actualmente el Museo de Arte Oriental de gran interés.
                Las paredes de este monasterio podrían contar hechos e intrigas dignos de los mejores guiones del celuloide, desde la activa política de Isabel y Fernando hasta los sucesos más trágicos de la Inquisición.

RUTA DEL ROMÁNICO ABULENSE
               Este arte románico se desarrolló entre los siglos XII y XIII, en Ávila, presenta influencias mudéjares. La mayoría de los templos románicos se encuentran situados frente a las puertas de las murallas.

I
glesia de San Vicente.

                Esta basílica, dedicada a los hermanos Vicente, Sabina y Cristeta, que sufrieron martirio en el siglo IV, se levanta sobre una cripta que salva el desnivel de su emplazamiento. Claro exponente de la transición del románico al gótico. Se levantó entre los siglos XII y XIIII.. Es notable la puerta oeste, conocida como de la Gloria, con un parteluz dedicado a la figura de Cristo y labradas arquivoltas en las que se representa a los apóstoles y en cuyo tímpano se narra la parábola de Lázaro y el rico Epulón. En el interior destaca el cenotafio de piedra blanca dedicado a los mártires, donde se narran por medio de relieves, escenas de la huida y martirio de estos hermanos.  Humberto Eco, dice de estos relieves que son el primer comic de la humanidad.

Iglesia de San Andrés:
                Importante parroquia de la barriada situada en el arrabal del norte. Fue construida con piedra arenisca de La Colilla, en estilo románico. Las portadas están compuestas de arquivoltas adornadas de rosetas. Está dividida en tres naves con arquerías de medio punto.

Ermita de San Segundo:
               
En este templo, conocido anteriormente como San Sebastián se encontró un arcón de piedra berroqueña en cuyo interior había unos restos humanos revestidos con traje sacerdotal, mitra y anillo del siglo XV, junto a un cáliz gótico del siglo XIV y una inscripción que decía “Sanctus Secundus”.

                El interior está divida en tres naves, cuenta con colección de capiteles y grandes arcos de medio punto. La puerta principal, está decorada con arquivoltas que descansan sobre capiteles historiados.

                Destaca el sepulcro de alabastro de San Segundo, realizado por Juan de Juni en el año 1519. Cuenta le leyenda que si una persona introduce un pañuelo en este sepulcro el día 2 de mayo, su fiesta, y formula tres deseos, uno de ellos le será concedido.

Iglesia de San Pedro:
               Situada en la plaza de Sta. Teresa (Mercado Grande), ha sido escenario de numerosos episodios de la historia de Ávila. Por aquí desfiló el pueblo abulense el 18 de diciembre de 1474, para asistir a los funerales de Enrique IV, y en este lugar se constituyó el Tribunal de la Inquisición, que sentenciaría a los asesinos del niño de la Guardia.

                La estructura actual es la de una iglesia románica con planta de cruz latina, tres ábsides, tres naves, tres puerta y Cimborrio – el número tres representa a la Stma. Trinidad- Las achadas poseen elegantes portadas con arquivoltas, típicas del románico abulense.  

RUTA TERESIANA

Iglesia de la Santa

    Teresa de Jesús, nace en Gotarrendura (Avila) (1515-1582), a los 19 años se ordenó carmelita. En 1562 fundó su primer convento y a partir de ahí se dedicó a peregrinar por todo el país, junto a san Juan de la Cruz, organizando la orden de los carmelitas descalzos.

                Del convento destaca el pequeño claustro cuadrado, y de la iglesia, tanto su disposición, ya que se levanta sobre una antigua cripta, como su fachada, que repite el triple arco de entrada característico de la orden carmelita. Se adorna con el escudo del conde-duque de Olivares, patrono del convento y los de la familia de la santa, el Carmelo y la Academia de Intendencia.

                En el retablo mayo, la imagen de la Santa y el Cristo atado a la columna son obra de Gregorio Fernández, el gran escultor del barroco castellano, lo que añade valor artístico al interés espiritual que posee este templo.

Monasterio de la Encarnación:

                Se trata del convento donde ingresó la joven Teresa como novicia del Carmelo Calzado en 1535. El edificio, construido sobre un antiguo osario judío, fue inaugurado el 4 de abril de 1515, el mismo día en el que la santa recibió el bautismo.

                Cuando la joven ingresó en la orden del Carmen, el monasterio contaba con muchos bienes y, al igual que en otros conventos, la vida monacal no era rigurosa y existían diferencias sociales muy acusadas entre las monjas.

                Una extraña enfermedad apartó a santa Teresa del convento y la llevó a un curandera del pueblo de Becedas, quien casi termina con su vida. Regresó a Ávila, donde entró en coma y la dieron por muerta. Su padre don Alonso evitó que la enterraran.

                En 1562 salió del monasterio para fundar su primer convento, volviendo nueve años después ante el descontento de las carmelitas, quienes no la querían como priora.

                En este monasterio, Teresa de Jesús recibió los consejos de Francisco de Borja, Juan de la Cruz y Pedro de Alcántara. Además, aquí preparó la reforma del Carmelo y tuvieron lugar algunas de sus más importantes experiencias místicas.

                La fachada actual del monasterio de la Encarnación es la misma que conoció la santa, mientras que la iglesia barroca, modificada en 1740, conserva en su interior los primitivos coros, la puerta, el confesionario, la antigua ventana del comulgatorio y la celda de santa Teresa, en la capilla de la Transverberación.

Convento de San José:

                La hermana de santa Teresa, doña Juana de Ahumada, y el marido de ésta, don Juan de Ovalle, compraron dos modestas casas de adobe, donde la santa inició en secreto la primera fundación de carmelitas descalzas, cuya capilla levantaría con sus propias manos.

                En su interior, el visitante puede contemplar las antiguas dependencias conventuales, que reflejan perfectamente el ideal monástico de santa Teresa.

                La iglesia actual, construida en el año 1610 por el arquitecto Francisco de Mora en estilo herreriano, alberga los sepulcros orantes de alabastro pertenecientes a los señores de Guilladas y al obispo Mendoza.

                Merece la pena detenerse en el museo anexo para observar los objetos personales de la santa, la reproducción de su celda y un gran lienzo de Zurbarán, en el que aparece representado san Francisco.

Convento de Ntra. Sra. de Gracia:

                Este convento fue el antiguo colegio de agustinas, fundado por doña Mencia López en 1509, donde santa Teresa ingresó a los 16 años (1531) por determinación de su padre don Alonso. Aquí permaneció durante año y medio bajo la tutela de Maria de Briceño, quien influiría decisivamente en su futura vocación religiosa.

                En la actualidad se puede visitar la pequeña capilla, donde es posible ver el sencillo y austero coro, el confesionario, la grada y el comulgatorio utilizados por la joven Teresa; y en la cabecera, un magnífico retablo plateresco, obra de Juan Rodríguez y Lucas Giraldo escoltado lateralmente por los enterramientos de Pedro Dávila y sus padres.

Iglesia de S. Juan Bautista.

                En este templo se conserva la pila gótica de granito del siglo XV donde fue bautizada santa Teresa el día 7 de abril de 1515.

                La iglesia de San Juan Bautista, de estilo románico en sus orígenes, se reconstruyó a finales del siglo XV; cien años más tarde se levantó su cabecera. En el atrio, y a campana repicada, se reunía el Concejo abulense hasta que en el siglo XVI se edificaron las casas del Ayuntamiento. Aquí también sería  bautizado el gran polifonista abulense Tomás Luis de Victoria.

  RUTA DE LOS PALACIOS

Palacio de los Dávila:

                El mayor de los palacios abulenses, y quizá el más representativo de la ciudad, fue construido con materiales idénticos a los de la muralla, de poderosa mampostería, aparejada a la manera ciclópea. Consta de cuatro palacios añadidos en épocas sucesivas y pertenece al importante linaje de los Dávila, descendientes de Esteban Domingo, fundador de la dinastía de los Trece Roeles. Honran su pasado títulos como el condado del Risco, el marquesado de las Navas, el señorío de Villafranca y otros.

                Las fachadas orientadas al norte, construidas entre los siglos XIV y XV, presentan puertas de medio punto de alargadas dovelas, protegidas por matacanes y coronados por meriones aspillerados. Sobre la puerta se sitúa un alto relieve, que alude al origen del blasón concedido a Hernán Pérez Dávila, ganador del estandarte de los Trece Roeles en la batalla de Ronda contra los árabes. A la derecha de la puerta una elegante ventana renacentista con frontón triangular blasonado lleva la inscripción: “Donde una puerta se cierra, otra se abre”.

  Palacio de los Oñate o Torreón de los Guzmanes:

                Este palacio gótico renacentista, construido a principios del siglo XVI con aparejo de sillería y mampostería sobre la antigua plaza de los Cepeda, es el más espectacular de los bastiones abulenses. En uno de sus extremos se alza un macizo torreón de planta cuadrada, con atalayas aspilleradas sobre las cuatro esquinas y matacán en la puerta de acceso, sostenido sobre arquería decorada con sarta de bolas.

                Su puerta de medio punto y alargadas dovelas se enmarcan bajo un amplio alfiz, adornado con blasones. En el interior esconde un bello patio de arcos escarzanos, al que se accede por una magnifica escalinata gótica. Actualmente es la sede de la Diputación Provincial.

  Mansión de los Superunda.

                La mansión de los Superunda, edificada durante la segunda mitad del siglo XVI en estilo renacentista, constituye el más italianizante de los palacios de Ávila, por el gran parecido que guarda con los edificios de la ciudad de Florencia.

                El exterior diseñado en piedra de granito gris, posee una escueta fachada rectilínea y dos torres de escasa altura con fines puramente ornamentales. Sobre los dinteles de los balcones se ubican los escudos de armas y el patio interior está ornamentado con columnas de orden dórico.

                La mansión fue residencia del pintor italiano Guido Caprotti, quien rescató los artesonados mudéjares de los salones.

Mansión de los Almarza

                Situada junto a la mansión de los Superunda, su estilo corresponde a la transición gótico renacentista de la primera mitad del siglo XVI.

                Su composición exterior, de mampostería espléndida ornamentación, presenta el clásico portón abulense de grandes dovelas enmarcado con elegante alfiz y escudos en las enjutas.

  Palacio de D. Blasco Núñez Vela

                Este bello palacio renacentista, situado en la plaza de la Santa, posee la fachada más noble de la ciudad. Se construyó en piedra de sillería para que fuera la residencia de D. Blasco Núñez de Vela, primer virrey del Perú,  decapitado en la batalla de Iñaquitos. En dicha contienda impuso el lema: “A quien más vela, todo se le releva” Fue padrino de bautismo de santa Teresa en 1515 y junto a él murió el hermano de ésta don Antonio de Cepeda.

                Los aspectos más interesantes de este edificio, que actualmente acoge el palacio de Justicia, son la puerta renacentista, escoltada por columnas blasonadas y que se rematan con flameros y grandes ventanas, y el amplio zaguán de acceso al patio interior, compuesto por dos órdenes de columnas dóricas.

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ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL CAMINO DE SANTIAGO EN ÁVILA.

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